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martes, 5 de febrero de 2013

San Diego con Santa Isabel




Cuando uno observa lo que hay en la esquina de Santa Isabel con San Diego, parece que no hubiera nada notable. En una de las esquinas hay un tremendo edificio construido por la empresa Echeverría Izquierdo. En la otra esquina hay una sucursal de la Universidad Central. En las otras dos esquinas hay Parque Almagro y Plaza Pezoa Veliz. En esta ultima esquina habría que aclarar que “había” plaza, porque ahora la están remodelando. Eso será otra crónica. De la esquina ocupada por el edificio, que a primera vista aparece como la menos interesante, tengo algunos datos. 

Hasta la década del 50 estuvo ocupado por un local que era célebre en una época. Se llamaba “El cola de mono”, o simplemente “Colemono”, como era conocido por todos. Una de las teorías respecto del origen del licor homónimo dice que allí fue inventado, por el marido de la dueña del local. Quien tiene una historia detallada de ese lugar es Urbatorium: http://urbatorium.blogspot.com/2012/05/la-casa-del-cola-de-mono-en-san-diego.html. Este local aparece en el artículo de Joaquín Edwards bello, que cada tanto cito y que se ha transformado en un manantial de datos para mi. La cita dice: “el incendio en la plaza almagro destruyó un hotelito para tórtolos por ratos, el Colemono y otros negocios románticos”, extracto que ya incluí en mi artículo sobre el hotel Maury: http://eje-san-diego.blogspot.com/2012/11/hotel-maury.html. Los datos que cita Edwards Bello son:
  1. Hubo un incendio en Plaza Almagro
  2. Destruyó un motel pequeño, el Colemono y “otros negocios románticos”.
  3. Edwards Bello incluye el Colemono entre dos lugares asociados al "amor", como si correspondiera incluir el Colemono en un listado de negocios románticos. ¿Era el Colemono un negocio que incluía ese giro? No lo sé, pero no me extrañaría.
En alguna fecha que no conozco, se produjo una serie de demoliciones en el sector. Quizá todo comenzó con el incendio citado por Edwards Bello. Cuando pasé por ahí la primera vez, cerca del año 89, esa esquina era un sitio eriazo donde se ponían los circos. A mediados de los 90 vi por televisión una nota que me dejó los pelos de punta. Era sobre maltrato animal. Los cirqueros tenían amarrado a un mono muy anciano. Lo golpeaban de manera brutal para que hiciera “gracias”. El pobre aplaudía con desgano. “Hay que pegarle pa que entienda. Si no, no te hace caso”. Me llama mucho la atención que un local con nombre de mono, haya terminado con el maltrato de un mono anciano. Paradojas del destino. 
Después ese lugar se transformó en estacionamiento. Quizá alguna ordenanza municipal impidió que los circos se instalaran allí. Se mantuvo como estacionamiento bastante tiempo. Hasta el 2005 diría yo. Ahí empezó la construcción del edificio. De hecho, ese fue de los primeros que se instalaron. Según recuerdo, es el que dio inicio a la fiebre constructiva que se ha apoderado del sector.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Ratones


Toda la ciudad tiene ratones. He escuchado varias estadísticas al respecto. Algunos los estiman en 3 ratones por persona y otros llegan a la fabulosa cifra de 7 ratones por persona. ¿Donde están esos millones de ratones?: en las rendijas, en las grietas, en las alcantarillas. Como se sabe, los barrios viejos son muy abundantes en alcantarillas y rendijas, por lo tanto, gran parte de la población ratonil debe estar en los barrios viejos. Yo he visto muchos, siempre de noche. En mi propia casa se escuchan rasquidos bajo las tablas. En otras oportunidades he visto ratas cruzando la calle, subiendo alguna fachada o corriendo por el parque. A veces se les ve simplemente muertos, como el de la foto.
            Quiero contar una anécdota para ilustrar el punto. En una oportunidad estábamos con mi mujer conversando en la plaza. Una mina que iba pasando (bastante atractiva), nos dice: “tengan cuidado chiquillos porque de los árboles caen ratones”. Pensamos que se trataba de una loquita. Mucha tele, mucha pastilla o ganas de molestar a la gente. La vimos alejarse. Un par de minutos después cayó un ratón a nuestros pies. Nos vio y orrió hacia el tronco del árbol para subirse de nuevo. En conclusión, los árboles de los barrios viejos deben ser abundantes en ratones. ¿Cuántos ratones por árbol?. Ignoro esa estadística.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Santa Isabel, una calle que no existía




Una de las calles que llaman la atención en el barrio, o que por lo menos a mi me llaman la atención, es la calle Santa Isabel. Hay varios motivos: la gran cantidad de automotoras, la existencia de una ciclovía, el arte gráfico de sus murallas. Hay un motivo adicional: la gran cantidad de construcciones “cortadas” que existen allí. La existencia de ese fenómeno es prueba inequívoca de expropiaciones. Y donde hubo expropiaciones, hubo “interés nacional” que requirió la medida. ¿Qué interés nacional hubo en Santa Isabel? La respuesta es obvia, pero hace poco obtuve los detalles: Santa Isabel no existía y fue construida en base a unir diversas callejuelas sin salida que existían desde tiempos inmemoriales, quizá desde finales del siglo XIX.
            Una de esas callejuelas era Inés de Aguilera. Empezaba en San Diego y terminaba en Arturo Prat, es decir, era una de las laterales de la iglesia de los sacramentinos. Según Joaquín Edwards bello, esa calle estaba llena de inmigrantes y vaciadores. Dice “Al costado del templo los Sacramentinos se encuentra la corta calle Inés de Aguilera, dedicada al comercio ígneo de vaciadores de navajas, tijeras, cortaplumas, cuchillos. Los nombres de los negocios recuerdan la procedencia de la migración incesante y sorda de humanidad en el cauce de la calle: Boston, Palermo, Versalles, Egipto, Barcelona, Ritz, Barrio Latino, Roma, Londres, Viena”. La apertura de esta avenida se hizo en una época relativamente reciente. Según documento que he encontrado, la siguiente es la descripción del estudio previo a la ejecución del proyecto El estudio tiene como requisito fundamental proponer alternativas de solución a los problemas de tránsito existentes en la red del scetor centro sur-oriente de Santiago que consideren la conexión y el redimensionamiento de un conjunto de calles hoy alineadas pero interrumpidas, conformando así una avenida continua que integre la Avda. José Arrieta en el extremo oriente de la ciudad con Diagonal Oriente; Pero L. Ferrer, Santa Isabel, Ricardo Santa Cruz, Inés de Aguilera y la calle Las Heras hasta su intersección con la Avda. Norte-Sur”. ¿Fecha del estudio anterior? 1986 a 1987. Es decir, la ejecución debe haberse terminado a principios de los 90. Cuando yo recorría el lugar en mi época de borgoñino, la apertura ya estaba realizada. Como pueden ver en el antecedente anterior, el objetivo era resolver los problemas de tránsito. Un objetivo que se cumplió, pero que rápidamente perdió efectividad: los autos siguen aumentando. El complejo de culpa municipal le ha instaló posteriormente la ciclovía.
            La foto muestra un inmueble que debió ser “cortado”, literalmente, para dar paso a la nueva avenida. Aun quedan restos que lo que fue originalmente. 

viernes, 23 de marzo de 2012

La luna y el farol


Bulnes se caracteriza por sus armerías, sus milicos y por la abundancia de instituciones ligadas a la defensa. Pero hay mucho más: las calles pueden llegar a ser reservorios infinitos. Me detengo en sus faroles, que son bastante elegantes. Y como es una calle amplia, se puede observar el cielo y los faroles al mismo tiempo. De ahí a lograr conjunciones como la de la foto hay solo un paso. Pequeño para un hombre, enorme para una cámara. Tuve suerte.

martes, 13 de diciembre de 2011

La legua chica



Parece que toda la ciudad de Santiago tienen un barrio denominado “la legua chica”. Se usa la denominación para barrios narcos, violentos y peligrosos. En el barrio que vivo (en los alrededores del eje San Diego) existe también un sector con esa denominación. La conforman en cuadrante Nataniel, San Ignacio, Aconcagua y Copiapó. Algunas crónicas de los años 50 y 60 lo describen como un lugar “bravo”. Muchos delincuentes de la época se escondían allí y para la policía de la época era batalla perdida hallarlos.


Actualmente, según me han informado algunos pichangueros del parque O'Higgins, es más “nombre” que realidad, aunque alguna vez me asaltaron en Zenteno con 10 de julio y los sujetos (que los seguimos), huyeron hacia la legua chica. En otra oportunidad con un vecino fuimos comprar cervezas, pero estaba cerrado. Le propuse ir al "cuadrante". Me miró con cara de pánico. “Yo no me meto ahí”, dijo. De todas formas, la construcción de edificios ha ido lentamente reduciendo su territorio.


La foto que adjunto se halla en las intersecciones de San Ignacio con Coquimbo y señala el límite más al oeste de la legua chica. Se ve que aun conserva algo de bravura. El sujeto de la foto venía en mi dirección cuando me sorprendió sacando fotos. Tenía un socio sin bicicleta. Por suerte el perro de la foto lo atacó. Otro perro hizo lo propio con el acompañante. Así que se recomienda estar atento.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Mencía de los Nidos



Mencía de los Nidos es una calle pequeña que empieza en San Diego y se va por el borde de Plaza Almagro hasta llegar a San Ignacio. Es una calle que carece totalmente de continuidad y que casi se quedó sin habitantes. El sector que va de Bulnes Nataniel fue demolido. Ahora es un sitio a la espera de compra. Más allá de Nataniel lo mismo. A uno le gustaría que esos sitios, desocupados actualmente, no sean convertidos en edificios de 30 pisos y que el terreno pasara a formar parte del parque. Una solicitud imposible. Las últimas dos cuadras son ocupadas por la Universidad Central. Lugares famosos de esa calle: el cabaret Unicornio y la tienda de ropa El Sol. Aun permanece el Unicornio. Un famoso poeta se crió en esa calle: Carlos Pezoa Véliz.

El nombre de la calle es muy curioso. Uno se imagina que se refiere a un lugar donde se incuban pájaros, o algo así. Craso error. Mensia de los Nidos fue una mujer. Vivió por el año 1500 y tanto, en Concepción. Cuando los mapuches amenazaron con destruir Concepción (cosa que hicieron, y varias veces), casi todos los habitantes huyeron, incluido Villagra, que era el encargado de defenderla. Mensia de los Nidos se paró al frente de Francisco de Villagra y le dijo que era un cobarde por no quedarse a pelear. Y ese hecho motivó homenajearla con una calle. Curioso.

La chiquilla de la foto es la reencarnación de la heroína.

martes, 14 de diciembre de 2010

Zenteno, ex Gálvez

Zenteno es una de las calles paralelas a San Diego. Pero es una calle curiosa, que no posee continuidad. Es interrumpida en diversas oportunidades. Una de esas interrupciones es el supermercado Tottus, de reciente construcción. La calle se inicia en plena Alameda, específicamente en el ministerio de defensa. De todas formas, antiguamente la calle se llamaba “Capitán Gálvez”. El nombre actual se empezó a usar en los primeros años del gobierno de Pinocho. ¿Pero quien era Zenteno?. Hasta donde he podido informarme, se trata del ministro de guerra que tuvo O’Higgins en sus últimos años. Y como tal, fue el encargado de llevar a cabo la infame guerra contra los mapuches, más conocida como “la pacificación” y que constituyó una de las traiciones de O’higgins: se había comprometido a respetar al pueblo mapuche y a mantener su independencia. Zenteno recibió honores como “matador de indios”, de modo que fue recibido en Santiago como un héroe. Por todo lo anterior, y porque es el lugar donde vivo, quisiera pedir públicamente que la calle vuelva a tener su nombre anterior o que, en definitiva, homenajee a algún prócer como Mendoza Collío o Catrileo. De todas formas, debo indicar que alguien intentó en una época cambiarle el nombre y por años se mantuvo un cartel que decía: Beverly Hills. Al margen de mis meditaciones guerreras, la foto que adjunto se ve muy pacífica, salvo el gato que es feroz.
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