Adjunto la fotografía de un dibujo muy curioso aparecido hace unos días en Nataniel, casi al llegar a Condor, en lo que queda de un inmueble utilizado en la película "Largo Viaje", según comenté en una crónica anterior. El dibujo es muy interesante; definitivamente étnico, con una técnica precisa y con una cierta carga ideológica reforzada por un mensaje oculto: tierra-sangre-mineral. Pueden jugar a buscarlo. El autor firma como "Estoy". He descubierto otro dibujo del autor en Bulnes, uno que parece glifo maya. Es igual de interesante.
Arqueología de una calle mágica, por Ricardo Chamorro. Fue el campo de experimentación del libro homónimo.
jueves, 5 de julio de 2012
lunes, 25 de junio de 2012
El Edificio Reval
Para mí siempre ese edificio ha sido un misterio. Y aunque no soy muy amigo de ir a meterme a lugares con el solo objeto de estudiarlos (prefiero contar cosas reales que me han ocurrido en cada lugar), resulta que la otra vez me fui a meter al edificio, de puro “sapo”. Era la primera vez que entraba. Empecé mis averiguaciones.
Lo primero: se trata de un edificio de forma cilíndrica (posee 12 pisos) y dividido aparentemente en dos mitades. Es cilíndrico, por lo tanto, la forma de subir, además del ascensor, es mediante una escalera helicoidal o “de caracol”, extremadamente estrecha. A pesar de la excelente ubicación, gran parte de sus oficinas permanecen desocupadas. Las oficinas ocupadas poseen negocios cuyo giro limita con la chantería: doctores que curan mediante técnicas orientales, vendedores de herbalife, misteriosos expertos en belleza y contadores doblemente misteriosos. Los escasos ingresos por arriendo hacen que la terraza del edificio siempre luzca enormes publicidades. Existe otra mitad que es donde funciona la caja de compensación Los Andes, cuyo intererior no lo he recorrido pero debe ser semejante.
La revisión de la historia me aporta algunos datos: su arquitecto fue un tal Jorge Aguirre, arquitecto UC ganador del premio nacional de la especialidad. Fue construida el año 63 por la constructora Larraín Prieto. No he logrado averiguar porqué le pusieron Reval, pero si averigüé qué es Reval. Se trata de la forma como los germánicos denominaban al territorio de Estonia y en particular a su capital Tallin. Junto con ello, con Reval se designaba a una torre construida en esa misma ciudad, la que tuvo el honor de ser el edificio más alto del mundo en el siglo XVI. Teorizo que esa es la conexión. Como fuere, en los 60 y 70 fue el símbolo del modernismo en Chile, tanto así que por ahí descubrí un artículo soviético sobre Santiago, el que tenía como portada el famoso edificio.
Por ultimo: quien tiene muchos datos sobre el edificio es Miguel Laborde, célebre cronista urbano del El Mercurio. Lamentablemente su artículo no se puede leer libremente. Es solo para suscriptores.
martes, 19 de junio de 2012
Incendios
Cada tanto en el barrio San Diego ocurren incendios. Debiera decir, más bien, que San Diego es pródigo en incendios. Tanto así que antiguamente poseía dos compañías de bomberos: la décima y la quinta. Según lo señala el libro “Firme la quinta”, que cuenta la historia de esa compañía, su primer asiento fue el recinto que actualmente ocupa la librería universitaria, en las esquina de Nueva San Diego (actual Arturo Prat) con Alameda. Según el libro aludido, era un recinto bastante incómodo y húmedo. De tal forma que se decidió su traslado. Actualmente se halla en Nataniel, casi llegando a Alonso Ovalle. Respecto de la compañía “La décima”, Joaquín Edwards Bello en su crónica “Calle San Diego”, señala que la compañía se encontraba en Plaza Almagro y que su sirena, que sonaba con regularidad, era casi un signo del barrio. Actualmente la décima se encuentra en Av. Matta.
Como decía, en el barrio ocurren incendios con excesiva regularidad. Recuerdo uno que se llevó una mueblería junto al Barros Borgoño, amenazando con quemar el liceo. Otro incendio célebre fue el de La Polar. Y como conté en otra nota anterior, un cuento de Joaquín Díaz Garcés es referido a un incendio intencional en una tienda en la primera cuadra de San Diego. También está el incendio (probablemente intencional) que se llevó Los Braseros de Lucifer. Hace unos meses, un incendio consumió completamente un cité frente al Consultorio I. Todos los fines de semana escucho la sirena de los bomberos.
La fotografía que adjunto es la vista, desde 10 de Julio, de un incendio en San Francisco con Coquimbo hace algunos años. La fotografía también muestra la funeraria Azocar, cuyo negocio debe ser próspero, supongo.
lunes, 11 de junio de 2012
Homenaje en el Caupolicán
El mundo está lleno de situaciones absurdas que ocurren sin que se pueda impedir su desarrollo. Un ejemplo de situación absurda: el homenaje a Pinochet. Como vivo en el barrio San Diego pude apreciar con detalle todos los detalles del acto. Lo primero que debo decir es que mi barrio estaba totalmente intervenido. No soy un experto en medición de multitudes, pero puedo decir que el número de carabineros era enorme. Un operativo fastuoso, como acostumbraba el general. Todos los posibles accesos se hallaban cerrados: San Diego, coquimbo, copiapo, Matta, Zenteno, Nataniel, San Isabel, Serrano, Arturo Prat, Aconcagua, etc etc. En todas las calles que nombro existía importante contingente quienes, a modo de barricada, impedían completamente el paso. Un cuadrante enorme. Lo primero que me pregunto es, ¿cuánto dinero salió la gracia?. No tengo el número, pero nuevamente puedo suponer que no es un número pequeño. Por otro lado, estaban los contrarios al acto. Gente de todas la edades, que enfrentó al frío, al guanaco al zorrillo y a los piquetes con lo que encontró a su paso. Los destrozos fueron muchos, ¿Cuánto dinero es eso?
Resumiendo: el famoso acto costó bien caro al erario público. Un dinero que financiamos todos los chilenos. Pinochet (que además de dictador y violador de los DDHH) era ladrón, nos sigue robando desde el más allá. ¿Todo porqué? Por el capricho y la obcecación de unos escasos partidarios.
Esta breve nota no agota el tema ni siquiera es la perspectiva que debiese primar. Pero sin duda, es una de las perspectivas. La foto que adjunto muestra el contingente en Matta con San Diego. Amplíe la foto para verla en toda su magnitud.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Primero fue la calle y después la ciudad
Recientemente he descubierto que la calle San Diego es más antigua que la propia ciudad de Santiago. En efecto, cuando pedro de Valdivia fundó la ciudad dio cuenta de la existencia de un camino antiguo, incaico, que conectaba el valle de Santiago con las tierras más allá del río Maipo. Ese camino recibía el nombre del “El camino de los promaucaes” y estaba construido a la usanza del imperio quechua. Uno de los puntos importantes en su recorrido era el Pucará de Chena (que según investigadores actuales correspondería a un centro ceremonial).
¿Porqué se le denominó así? ¿quiénes eran los promaucaes?. Realicé nuevas indagaciones. Resultado: es el nombre con el que se designó al conjunto de tribus no mapuches que se enfrentaron a los incas y los vencieron, estableciendo la frontera natural del río Maule. A pesar de ello, en términos efectivos, el imperio inca solo llegaba hasta el Maipo. El “camino de los promaucaes” permitía internarse en ese territorio salvaje. Promaucae significa “salvaje y rebelde”·en lengua quechua. Posteriormente ese nombre fue cambiado por los españoles, pero sin alterar en demasía su sentido original. Hasta mediado del siglo XVIII se le conoció como “El Camino de la Frontera”. Es en el sXVIII cuando adquiere el nombre actual, Calle de San Diego. Esto debido a la iglesia que se construyó en la actual esquina de San Diego con Alameda. Es decir, donde actualmente se encuentra la Universidad de Chile.
El trazado original del camino de los promaucaes correspondía totalmente al actual. Pedro de Valdivia no lo modificó. Por lo tanto, empezaba en San Diego con Alameda, llegaba a Franlin, seguía por la actual Gran Avenida hasta seguir más allá de San Bernardo hasta la rivera del Maipo a lo menos. Era, por lo tanto, una calle para salir de la ciudad. Así fue hasta mediados de los 80’s, época en que algún alcalde pinochetista le cambia el sentido y la convierte en una calle “para entrar a la ciudad”. Es cuando, según muchos urbanistas, empieza la decadencia de San Diego.
En suma, San Diego es más antigua que la ciudad. ¿Cuánto más? Probablemente unos 50 o 70 años más antigua, que es la fecha de la probable llegada del imperio inca a este sector de Chile.
La foto muestra como es el inicio actual del camino de los promaucaes, mirado desde la otra orilla de lo que en ese tiempo era un rio.
miércoles, 16 de mayo de 2012
Urge reciclaje electrónico
En San Diego, entre Coquimbo y Matta está el ya famoso sector de los computadores. Un sector bullante, lleno de vida, movimiento y sobre todo de clientes. Ese sector no siempre se dedicó a los computadores porque los computadores son un negocio relativamente reciente. Antiguamente esas cuadras estaban dedicadas a la electrónica. Casa Keim, casa Musa y Transformadores Mora sobreviven de esa época.
El agitado movimiento ha traído una consecuencia lógica e inmediata que aun no es aquilatada en toda su magnitud por las políticas públicas: los desechos electrónicos. En las veredas, apoyados casi siempre en árboles, es posible ver el más amplio surtido de restos: pantallas, carcazas, cajas, tarjetas madre, memorias, discos duro, etc. En el patio interior de la Galería Sur, por ejemplo, es común ver acopios de esos desechos. Ignoro si existe una política de reciclaje o de botadero especializado por parte de los locatarios. Me parece dudoso y ojalá me equivoque, pero mi pesimismo es extremo es esas materias. ¿Quién trata en Chile chatarra semejante?. La foto que adjunto muestra uno de esos acopios. La foto está sacada desde la entrada trasera de la Galería Sur, por Zenteno con Aconcagua. Notar que hay multa por botar basuras.
martes, 8 de mayo de 2012
Ecologismos mula
Hay algunos pelotudos que juran que son ecológicos. Se van a vivir a sectores donde puedan estar “en contacto con la naturaleza”. En general a la precordillera. Se supone que eso es “ecológico”. Craso error. Los proyectos inmobiliarios en la precordillera han sido pésimos para el ecosistema. La existencia de un grupo de sujetos en los faldeos de los cerros de Peñalolen, La Reina o Lo Barnechea, requiere agua y toda una infraestructura. Equivale a esparcir la ciudad y el hormigón más y más allá, invadiendo lo salvaje para acomodarlo al gusto del hombre. ¿Entonces? Hay algo que afecta mucho menos al ecosistema: utilizar una casa “reciclada” (usada) del centro de Santiago. El impacto es menor porque el gasto y la intervención se hicieron hace 500 años, cuando la ciudad fue fundada. Además, no se requiere automóvil. Con la bicicleta basta y sobra para ir a todas partes. Por lo tanto, los ecologistas del faldeo son unos invasores inconscientes y quizá inconsecuentes. Los habitantes de la ciudad son los auténticos ecologistas. ¿El problema? Puede ser más contaminante para el habitante. Por lo tanto, los que escapan a la precordillera buscan mantenerse limpios ellos. Pecan, ni más ni menos, que de egoísmo.
Pues bien, la habitación reciclada por antonomasia es el cité. Aquí les dejo la foto del que habito yo.
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