Una de las
calles que llaman la atención en el barrio, o que por lo menos a mi me llaman
la atención, es la calle Santa Isabel. Hay varios motivos: la gran cantidad de
automotoras, la existencia de una ciclovía, el arte gráfico de sus murallas.
Hay un motivo adicional: la gran cantidad de construcciones “cortadas” que
existen allí. La existencia de ese fenómeno es prueba inequívoca de
expropiaciones. Y donde hubo expropiaciones, hubo “interés nacional” que
requirió la medida. ¿Qué interés nacional hubo en Santa Isabel? La respuesta es
obvia, pero hace poco obtuve los detalles: Santa Isabel no existía y fue
construida en base a unir diversas callejuelas sin salida que existían desde
tiempos inmemoriales, quizá desde finales del siglo XIX.
Una de esas callejuelas era Inés de
Aguilera. Empezaba en San Diego y terminaba en Arturo Prat, es decir, era una
de las laterales de la iglesia de los sacramentinos. Según Joaquín Edwards
bello, esa calle estaba llena de inmigrantes y vaciadores. Dice “Al costado
del templo los Sacramentinos se encuentra la corta calle Inés de Aguilera,
dedicada al comercio ígneo de vaciadores de navajas, tijeras, cortaplumas,
cuchillos. Los nombres de los negocios recuerdan la procedencia de la migración
incesante y sorda de humanidad en el cauce de la calle: Boston, Palermo,
Versalles, Egipto, Barcelona, Ritz, Barrio Latino, Roma, Londres, Viena”.
La apertura de esta avenida se hizo en una época relativamente reciente. Según
documento que he encontrado, la siguiente es la descripción del estudio previo a la ejecución del proyecto “El
estudio tiene como requisito fundamental proponer alternativas de solución a
los problemas de tránsito existentes en la red del scetor centro sur-oriente de
Santiago que consideren la conexión y el redimensionamiento de un conjunto de
calles hoy alineadas pero interrumpidas, conformando así una avenida continua
que integre la Avda. José Arrieta en el extremo oriente de la ciudad con
Diagonal Oriente; Pero L. Ferrer, Santa Isabel, Ricardo Santa Cruz, Inés de
Aguilera y la calle Las Heras hasta su intersección con la Avda. Norte-Sur”. ¿Fecha
del estudio anterior? 1986 a 1987. Es decir, la ejecución debe haberse
terminado a principios de los 90. Cuando yo recorría el lugar en mi época de
borgoñino, la apertura ya estaba realizada. Como pueden ver en el antecedente
anterior, el objetivo era resolver los problemas de tránsito. Un objetivo que
se cumplió, pero que rápidamente perdió efectividad: los autos siguen
aumentando. El complejo de culpa municipal le ha instaló posteriormente la
ciclovía.
La foto muestra un inmueble que debió ser “cortado”,
literalmente, para dar paso a la nueva avenida. Aun quedan restos que lo que
fue originalmente. 





