martes, 13 de diciembre de 2011

La legua chica



Parece que toda la ciudad de Santiago tienen un barrio denominado “la legua chica”. Se usa la denominación para barrios narcos, violentos y peligrosos. En el barrio que vivo (en los alrededores del eje San Diego) existe también un sector con esa denominación. La conforman en cuadrante Nataniel, San Ignacio, Aconcagua y Copiapó. Algunas crónicas de los años 50 y 60 lo describen como un lugar “bravo”. Muchos delincuentes de la época se escondían allí y para la policía de la época era batalla perdida hallarlos.


Actualmente, según me han informado algunos pichangueros del parque O'Higgins, es más “nombre” que realidad, aunque alguna vez me asaltaron en Zenteno con 10 de julio y los sujetos (que los seguimos), huyeron hacia la legua chica. En otra oportunidad con un vecino fuimos comprar cervezas, pero estaba cerrado. Le propuse ir al "cuadrante". Me miró con cara de pánico. “Yo no me meto ahí”, dijo. De todas formas, la construcción de edificios ha ido lentamente reduciendo su territorio.


La foto que adjunto se halla en las intersecciones de San Ignacio con Coquimbo y señala el límite más al oeste de la legua chica. Se ve que aun conserva algo de bravura. El sujeto de la foto venía en mi dirección cuando me sorprendió sacando fotos. Tenía un socio sin bicicleta. Por suerte el perro de la foto lo atacó. Otro perro hizo lo propio con el acompañante. Así que se recomienda estar atento.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Los ebrios de Bulnes

Hace años que existe una comunidad de ebrios en bulnes. Yo creo que se han instalado allí atraídos por las piletas. Además, es un buen lugar para dormir de noche, hay gran cantidad bancas y unos rincones con pastos cómodos. Desde el 2005 que empezó a formarse esa “comunidad” y ya han pasado unas tres o cuatro generaciones. Hay varios que se han muerto entre tanto. Los mata el copete, evidentemente. Paso con alguna regularidad por ahí y me ha tocado ver las transformaciones de los sujetos. He visto transformarse “jóvenes onderos”, hombres de camisa con ideas moralizantes, pero sobre todo hippies. El estado final en todos es el mismo: la cara hinchada, flacos, sucios, la ropa destruida, malolientes, ojerosos. Casi siempre echados o discutiendo vanamente alguna cosa. Algo que fue importante, pero que ya ha perdido todo destino.

Hace unos meses observé que se acercó a ellos un tipo robusto y sano que se entretenía en retarlos. Les decía “come, weón, mira como estai por tomar puro copete”. Yo no me engañé. Ayer lo vi de nuevo. Estaba con los ojos desorbitados, pidiendo plata a los transeúntes y con el mismo mal aspecto de todos. Ya no lanzaba discursos morales; era parte de la comunidad de ebrios.


Hay algo que se ha mantenido constante todos estos años: la manada de perros que los rodea. Son agresivos y antes atacaban a los ciclistas. Por suerte se les ha quitado esa costumbre.


La foto muestra a uno de los ebrios más emblemáticos (el de la izquierda), tal vez el único que ha sobrevivido de la primera comunidad. Es de la variedad de los Hippies. Anda siempre con un palo enorme, tal vez en un intento de primitivismo. Pero ya se sabe: el copete puede convertir cualquier buena intención en humo o en vapor. Hace poco vi que un evangélico trataba, biblia en mano, de convertirlo. El ebrio lloraba a mares. Capaz que pronto vea al evangélico pidiendo monedas.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Mencía de los Nidos



Mencía de los Nidos es una calle pequeña que empieza en San Diego y se va por el borde de Plaza Almagro hasta llegar a San Ignacio. Es una calle que carece totalmente de continuidad y que casi se quedó sin habitantes. El sector que va de Bulnes Nataniel fue demolido. Ahora es un sitio a la espera de compra. Más allá de Nataniel lo mismo. A uno le gustaría que esos sitios, desocupados actualmente, no sean convertidos en edificios de 30 pisos y que el terreno pasara a formar parte del parque. Una solicitud imposible. Las últimas dos cuadras son ocupadas por la Universidad Central. Lugares famosos de esa calle: el cabaret Unicornio y la tienda de ropa El Sol. Aun permanece el Unicornio. Un famoso poeta se crió en esa calle: Carlos Pezoa Véliz.

El nombre de la calle es muy curioso. Uno se imagina que se refiere a un lugar donde se incuban pájaros, o algo así. Craso error. Mensia de los Nidos fue una mujer. Vivió por el año 1500 y tanto, en Concepción. Cuando los mapuches amenazaron con destruir Concepción (cosa que hicieron, y varias veces), casi todos los habitantes huyeron, incluido Villagra, que era el encargado de defenderla. Mensia de los Nidos se paró al frente de Francisco de Villagra y le dijo que era un cobarde por no quedarse a pelear. Y ese hecho motivó homenajearla con una calle. Curioso.

La chiquilla de la foto es la reencarnación de la heroína.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Miss Universo



En Alonso Ovalle con San Diego existe un local, un tugurio más bien, que a primera vista parece un reservorio de ebrios. “Un almácigo de curaos”, como escuché decir una vez. Estoy hablando del Miss Universo. Pero un poco de búsqueda me lleva a una sorpresa. Antiguamente fue un lugar muy frecuentado por cierta intelectualidad under del Santiago de los 40’s y 50’s. Serrano estuvo ahí. De hecho, en una entrevista él asegura que dicho local ya no existe en la actualidad:

"Un pequeño grupo (Del Campo, Guillermo Atías, Irizarri, Ahumada, Iván Romero, Julio Molina y Barreto) nos reuníamos en la noche a conversar y leernos nuestros cuentos y poemas en un café-restaurante de la calle San Diego, el «Miss Universo», que, como tantas otras bellas cosas, ya no existe más".

La foto que adjunto muestra claramente el error en que incurre nuestro amigo nazi. Como dato curioso: el Barreto que Serrano cita en la entrevista fue asesinado por los nazis en San Diego con Matta, en el lejano 1936.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

La Polar: auge y caída



La polar es una tienda vieja. Es una tienda que llevaba años vendiendo en San Diego. Digo llevaba, porque en la marcha no autorizada del 4 de agosto la historia de la tienda se acabó en el barrio. Un incendio la destruyó. Por supuesto, está pagando por sus crímenes. La justicia ha estado desde siempre manejada por abogados: el incentivo para esos muchachos es ganar los juicios, lo que hace que muchos chanchullos queden impunes. Pero la gente, esa noche del 04 de agosto, se tomó la justicia en sus manos.


Entiendo que la Polar, tal como la conocemos, nace en San Diego. Antiguamente había una tienda en San Pablo, pero cuando “pegan el salto” es cuando se instalan en la esquina de Tarapacá con San Diego, al lado del Ripley y al frente de Guendelman. Ninguno de los tres existen ya. Quedan los inmuebles: el Ripley abandonado hace años y alcanzado por el incendio de La Polar. La Polar, completamente destruida, Guendelman es actualmente el Santa Isabel.


Restos de su existencia quedaron en el lenguaje de todos los chilenos. Me acuerdo del liceo politécnico, ubicado al frente del Barros Borgoño. Como era liceo politécnico, la abreviatura era LP, lo que llevó a los borgoñinos a llamarle “La Polar”, porque era “llegar y llevar”. Los de La polar prácticamente fueron los pioneros del sistema de crédito en Chile y a eso se refería la frase. Como ya se sabe se dedicaron a pasarse de listos, creando la perversión que los ha llevado a la ruina.


La noche del incendio yo anduve dando vueltas por el sector. De hecho tengo algunas imágenes en video de barricadas afuera de La Polar. Media hora antes de iniciarse el incendio se acabó la cinta y me fui a mi casa. Así que me perdí el incendio, estando al lado. Pero recuerdo que toda la noche se escucharon las sirenas y recuerdo también el olor a humo. Al otro día fui de nuevo. Estaban apagando las últimas llamas. La foto que adjunto es de esa mañana. Aun quedaba acción. De hecho, cada vez que paso por la ciclovía de Tarapacá (todos los días casi) una humareda picante se me mete por la nariz. Quizá ese olor no se vaya nunca.


No es el único hecho policial que recuerda la tienda. Hace unos tres años un sujeto entró a robar. Dio vueltas unos 10 minutos, mirando camisas. Después sacó un arma, robó una caja y mató un guardia. Lo agarraron lueguito: había quedado registrado en la cámara. Hasta el final alegó que él no era el que salía en las imágenes y que el video había sido intervenido para inculparlo.


Yo nunca fui un comprador asiduo. Creo que en una oportunidad compré una estufa a parafina. Por supuesto, la compré al contado.

martes, 30 de agosto de 2011

La toma en la central



Después de la revolución estudiantil que ocurre en nuestros días, la pregunta clave es ¿ como empezó todo?. La respuesta sin duda daría lugar a un libro. Un libro que describiría cada uno de los pequeños detonadores que fueron ocurriendo, amplificando los descontentos parciales en un único movimiento de descontento. Dentro de esos detonadores tendría que ocupar un lugar fundamental la toma en la Universidad Central. Es extraño (para aquellos formados en el ejemplo de las antiguas luchas estudiantiles) que la chispa inicial haya partido en la U. Central, es decir, en una universidad privada. Hace 10 años eso no era imaginable. Se hablaba de “escasa conciencia política”.


La toma se inicio como rechazo a la venta de esa “casa de estudios” a un conglomerado conocido como NorteSur, entiendo que ligado a la democracia cristiana. En ese rechazo había la semilla de lo que ocurre hoy: los estudiantes temían que la U. Central se transformara en una universidad “con fines de lucro”. Y toda esa historia partió el 12 de abril del 2011, es decir hace bastantes meses. La foto que adjunto es casi una foto histórica, una foto del recuerdo, tomada al día siguiente de la “toma nocturna”.

martes, 2 de agosto de 2011

Los baños del Normandie

La necesaria actividad diaria de orinar puede producir estados de lucidez. En términos de inspiración, la “taza de wáter” ha sido mejor evaluada, pero eso no desmerece el urinario como fuente de inspiración. Es muy probable que un conteo de ideas producidas en cada uno de los adminículos produzca valores, sino parecidos, al menos comparables. De momento puedo citar el urinario de Duchamp.

En lo que a mi respecta, también he tenido mis chispas inspiradoras en torno al urinario. Es así como el año 2007 (hace harto rato ya) produjimos con los geopoeticos esa célebre antología “7 gritos desde el suburbio”, donde la foto de portada (una foto mía, a pesar que no aparezca citado en la contratapa) eran justamente los urinarios del Normandíe. Para quien conozca el cine, no negará que las cosas de la geometría y el alcohol pueden llevar a tener la experiencia del infinito al realizar la observación en determinados ángulos. Casi como el Aleph de Borges. Mi interés por esa experiencia mística fue más allá: acompañamos el lanzamiento del libro con dos videos ambientados y “localizados” en el baño del Normandie. Adjunto la foto, el link del blog que se generó en su oportunidad y el link con los videos.




Videos:





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